EL ABISMO DE LOS DIOSES

RICARDO YEBRA

PROYECTO EN CURSO

SINÓPSIS

El verano ha llegado a Écija y son los últimos días de trabajo en el yacimiento arqueológico municipal. A pocos metros de las excavaciones, en un antiguo palacio abandonado del centro de la ciudad, trabaja el equipo de Sergio García-Dils. Allí se dan cita restauradores, arqueólogos, investigadores y demás especialistas. Un mosaico de grandes dimensiones vuelve a su lugar de origen después de haber sido restaurado; el evento lo cubre la prensa internacional y termina siendo un éxito.

Sergio hace las maletas para viajar a la República Independiente de Abjasia. Allí, junto a un equipo de cincuenta espeleólogos rusos (Cavex team), se adentrará en la cueva más profunda del planeta en búsqueda de vida y respuestas acerca de cómo se forma el mundo donde vivimos.

A más de 2 kilómetros de distancia vertical, se levanta un mundo completamente distinto, una realidad paralela que trata de encajar en la nuestra y que oculta algunos de los mayores secretos de la tierra, secretos que en gran medida jamás serán comprendidos por el ser humano.

Título: El abismo de los dioses (Master of Darkness)

Género: Documental

Duración: 75 min.

País: España

Lengua original: Español, Ruso

Color: Color

Formato de grabación: 4K

Formato: 1.85:1

Dirección y guion: Ricardo Yebra

Producción: Pendejo Films, El Médano

Producción ejecutiva: Rafael Álvarez, Ricardo Yebra

Directora de Producción: Cristina Vivó

PROYECTO EN CURSO

CONTEXTO

CONTEXTO

El Siglo XIX perteneció a los exploradores; en esos tiempos se descubrió gran parte del mundo tal y como lo conocemos. Hoy en día, con la tecnología parece que todo esté descubierto y el concepto de explorador se haya perdido. Lo cierto es que hay lugares donde la tecnología es incapaz de llegar y los avances siguen dependiendo del ser humano. En la actualidad aún existen exploradores, desconocidos para gran parte de nosotros, que continúan descubriendo el mundo y enfrentándose a los grandes retos que este aún nos ofrece. Sergio García-Dils es a las exploraciones del siglo XXI lo que Jacques Cousteau o Neil Armstrong son a las del siglo XX.

Además de explorador, García-Dils es arqueólogo e historiador de profesión. Su vinculación con el mundo antiguo es absoluta, ha descubierto algunos de los mosaicos más importantes de la historia reciente en España. Mosaicos con motivos mitológicos que en época romana adornaban las casas de familias adineradas y que durante siglos han permanecido enterrados bajo tierra. La relación de García-Dils con civilizaciones antiguas (a través de sus excavaciones), y con el origen del mundo (al explorar lugares donde nunca ha estado nadie) le convierten en un hombre del renacimiento. Hasta hoy pocos conocían su historia.

Durante el año académico, García-Dils dedica sus días a trabajar en el Alcázar de Écija (Sevilla), donde dirige las excavaciones de un yacimiento con restos que se remontan al siglo IX antes de Cristo. Sin embargo, todos los meses de verano viaja a la República independiente de Abjasia junto a su equipo de espeleólogos y científicos rusos (Cavex team) con el fin de seguir ganando profundidad en la sima más profunda de la tierra.

MOTIVACIÓN

MOTIVACIÓN

“En 2015 una situación personal límite me llevó a lugares dentro de mí que jamás había conocido. De un día para otro, decidí dejarlo todo e irme muy lejos. Compré un billete sin retorno a la Argentina y con una mochila, una tienda de campaña y mi cámara de vídeo, me planté en tierra del fuego. En un año y medio recorrí más de 5.000 kilómetros a dedo y viví infinitas experiencias. Cuando volví a casa, pude lanzarlas a la línea de tiempo de mi programa de edición, y darme cuenta de la magnitud de aquella empresa. La cámara me había ayudado a encontrar un refugio desde el que volver a mí, el resultado fue mi primer largometraje documental.

Lo que me une a Sergio es la necesidad continua por comprender el mundo en el que vivimos. Aun habiendo viajando a los rincones más recónditos del planeta, con El abismo de los dioses llevaremos esa búsqueda un paso más allá. Mi anterior película me llevó a vivir durante más de un mes con una familia de pescadores en la Patagonia chilena. Durante ese tiempo conviví con ellos en 20 metros cuadrados y tuve la oportunidad de acercarme a su realidad, su particular forma de ver la vida. En esta ocasión, a través de un personaje protagonista y su entorno más cercano, nos adentramos en la búsqueda por entender los engranajes del mundo. Los espeleólogos tratan de comprender el universo a través de su herramienta, la espeleología, y yo hago lo propio a través del cine, sirviéndome de sus investigaciones como telón de fondo y catalizador de mis reflexiones. Pero en última instancia, el objetivo de sus investigaciones, al igual que el de mi película, es el mismo.”

Ricardo Yebra

PROPUESTA CONCEPTUAL

PROPUESTA CONCEPTUAL

La acción central de la película es el viaje de Sergio a los orígenes de nuestra sociedad y del propio mundo. A través de sus excavaciones en Écija y sus investigaciones en la cueva, nuestro protagonista trata de comprender (y reescribir) sus propios orígenes.

El fuerte vínculo con el concepto de maternidad así como la presencia femenina se hacen visibles en toda la película. La cueva funciona en última instancia como una alegoría del útero materno, en el que nuestro protagonista se introduce para volver a nacer. El propio interior de nuestro cuerpo dista poco de las grutas de una cueva, se rompe así la frontera de lo físico que separa el cuerpo de la propia tierra sobre la que habitamos o el espacio exterior. Pertenecemos a un todo en el que se desdibujan las diferencias entre el universo a nuestro alrededor y nosotros mismos.

El cielo representa la mirada de aquel que nos ve y nos observa sin necesariamente terminar de comprender aquello que ve. ¿Es una vida extraterrestre la que nos observa? ¿O es el propio Sergio, que al mirar dentro de la cueva acaba mirándose a sí mismo desde el cielo? De la misma forma en que un niño volvería al suelo tras alcanzar el punto más alto en un columpio, en El abismo de los dioses bajamos al punto más alejado de la superficie para acabar llegando al cielo y observarnos a nosotros mismos en tercera persona. Esta idea está directamente relacionada con el útero materno y cómo llegando al punto más profundo de la superficie terrestre podemos viajar en el tiempo, volver a salir a la superficie, volver a nacer.